preloder

David Cruz

“Ahora mando a seis personas”

David Cruz es un hombre esforzado que siempre buscó la manera de proveer para su familia. Por años, su negocio fue “andar vendiendo en las pulperías”, montado en una bicicleta, actividad  con la que “ganaba muy poquito”, en parte, porque no tenía capital de trabajo, pero también porque “no era un negocio estable”.

 

Su realidad cambió cuando un amigo lo invitó a sembrar chiltomas. “Empecé sembrando un cuarto (de manzana). Después, una manzana, hasta llegar a dos manzanas”. Ahora siembra también maíz y sandías.

 

Clave para lograrlo, fue haber obtenido un crédito de 600 dólares, otorgado por Microfinanciera Fundeser. En la medida en que crecía el negocio, lo hacía también la disponibilidad de recursos, de tal modo que llegó a obtener préstamos de 2,000 dólares, de 4,000 dólares y hasta de 5,000 dólares. “Gracias a Dios, todo ha salido bien”, exclama.

 

En efecto, este agricultor de Jalapa corta ahora dos o tres veces al mes, y su producción es mayor. Cruz revela que en los primeros cortes cosecha entre 400 a 450 mallas de chiltoma, y que en el segundo corte, la producción se eleva para alcanzar las 500 a 600 mallas. Gracias a esos rendimientos, su situación y la de su familia han cambiado. Ahora todos viven mejor. Él dejó su vieja bicicleta y se transporta en una moto con la que puede llegar a los terrenos de más difícil acceso, o simplemente supervisar el trabajo de los seis operarios que contrató para que le ayuden con los cultivos.

 

“Ya no me mato como antes. Nunca pensé tener gente a mi cargo, para mandarlos. Siempre pensé en trabajar solito, como antes, pero gracias a Dios, y a Microfinanciera Fundeser, he crecido lo suficiente”, expresa emocionado.